EL COMPROMISO DE EL MUSEO DEL BARRIO
Una conversación con Rocío Aranda-Alvarado
Por Joiri Minaya
No muy lejos de Washington Heights, donde habita la mayor cantidad de dominicanos fuera de la isla, se encuentra El Museo del Barrio, en East Harlem, vecindad históricamente puertorriqueña y actualmente habitada por una variedad demográfica todavía predominantemente latina; aunque dicha latinidad se encuentra bajo riesgo gracias a la gentrificación o elitización residencial de la zona.
Fundado en 1969 por el artista y educador puertorriqueño Raphael Montañez Ortiz, El Museo del Barrio permanece como una de las principales instituciones en Nueva York que presenta y preserva el arte y la cultura de comunidades latinas y caribeñas en Estados Unidos. Allí Joiri Minaya entrevistó a la curadora de esta institución, Rocío Aranda Alvarado, en la primavera del 2016. Rocío, de orígenes chilenos, ha organizado exhibiciones en El Museo del Barrio desde el 2010. Su investigación y trabajo curatorial se enfoca en el arte moderno y contemporáneo de las Américas. Aranda-Alvarado trabaja también en el Departamento de Historia del Arte del City College of New York, se dedica a la docencia y ha dado charlas en la Smithsonian Institution, el Whitney Museum, el Americas Society y la National Association for Latino Arts and Culture, entre otras entidades.
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Siendo esta una publicación que circula mayormente en República Dominicana y entre su diáspora, me gustaría que nos hablaras específicamente sobre el rol o la historia de El Museo del Barrio en relación a nuestra comunidad.
Entre el 2004 y 2005 el Centro León, a través de Sara Hermann, se acercó al museo porque estaban organizando una exposición sobre la historia moderna del arte dominicano llamada ¡Merengue! Visual Rhythms / Ritmos Visuales, y querían que la exhibición viajara a Nueva York, por lo que El Museo del Barrio era el lugar ideal para recibirla. A la institución le encantó la idea de tener la exhibición, pero lo más importante que surgió de ahí es que se utilizó la ocasión de presentarla como punto de partida para la adquisición de obras de artistas dominicanos contemporáneos, mayormente aquellos residentes fuera de su país de origen, pero no exclusivamente. Deborah Cullen, que era entonces directora de programas curatoriales, comenzó a trabajar con la meta de conseguir fondos para tener una exposición que acompañara a ¡Merengue! Su idea era que dicha exhibición adicional ocurriera al mismo tiempo, mostrando el trabajo de artistas dominicanos vivos, en su mayoría de Nueva York. Pero más allá de eso, la idea era que tales trabajos fueran adquiridos por el museo y pasaran a formar parte de su colección. Lo que significa que en ese momento, y probablemente todavía, El Museo del Barrio tal vez sea la única institución, a ciencia cierta en este país, pero tal vez fuera de la República Dominicana, que colecciona arte contemporáneo dominicano continuamente.
El show se llamó This Skin I’m In: Contemporary Dominican Art from El Museo del Barrio’s Permanent Collection (La Piel que Habito: Arte Contemporáneo Dominicano de la Colección Permanente del Museo del Barrio), tuvo lugar desde septiembre del 2006 a enero del 2007. Ese momento es muy importante para mí porque Deborah desde muy temprano mostró un compromiso por hacer ese tipo de adquisiciones tácticas, prestando atención a los diferentes grupos latinos que estaban haciendo su hogar aquí. Y esa es una estrategia importante que todavía implementamos en cómo trabajamos y cómo pensamos.
¡Esa información es muy relevante para esta publicación! No tenía idea de esto.
Sí, creo que mucha gente no sabe estas cosas. Desde ¡Merengue! tenemos ese compromiso histórico, y lo más importante fue que Deborah vio esa oportunidad, que para ella no fuese sólo una exhibición itinerante sino la posibilidad para reflejar esa fidelidad hacia un sector creciente de la comunidad aquí en Nueva York.
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Esto no es más que un fragmento de una entrevista mucho más extensa, por lo que si estuvieras interesado en leerla en su integridad te recomendamos adquirir el número uno de Onto, una publicación de más de cien páginas, a todo color, repletas de información sobre arte realizado en República Dominicana y alrededores. Escríbenos a la dirección publicación.onto@gmail.com para proporcionarte más información sobre cómo conseguir un ejemplar.